El régimen de herencia en el Islam


Respuestas sobre algunas ambigüedades sobre la cuestión

de la herencia en el Islam

   Algunos han tratado de desestabilizar el régimen islámico en lo que se refiere a la partición de la herencia intentando así difamar la religión y atacar la legislación islámica, con el fin de debilitar la confianza de los musulmanes en su religión y hacer que rompen con ella.

El elemento más significativo que han traído, la ventaja concedida al hombre en comparación a la mujer en lo que se refiere a la herencia, diciendo: el islam ha expoliado el derecho de la mujer ya que le concedió la mitad de la parte del hombre, por consiguiente, han reclamado la igualdad entre el hombre y la mujer en la herencia.

Es posible responder a eso con una respuesta general y una respuesta detallada.

1- La respuesta general

Primero: no cabe duda de que el musulmán como consecuencia de su fe en Allah el todopoderoso y su mensajero, se compromete a poner en práctica la legislación de Allah en plena aprobación y teniendo el corazón sereno, porque sabe que Allah es el omnipotente y es el muy sabio, nunca dicta leyes sin que haya una sabiduría y un interés que está detrás, ya que es, el sublime, el más sabio de los sabios.

Entre ellos las reglas de la herencia, el musulmán creyente lo acepta y se somete, incluso si no se da cuenta a priori de la sabiduría.

Allah el todopoderoso ha dicho: {Cuando Allah y su enviado han decidido un asunto, ni el creyente ni la creyente tienen ya opción en ese asunto} (La coalición: 36) y Allah el todopoderoso ha dicho: {Cuando se llama a los creyentes ante Allah y su enviado para que decida entre ellos, se contentan con decir: "¡Oímos y obedecemos!" Ésos son los que prosperarán} (La luz: 51), a pesar de ello no hay nada malo en buscar la sabiduría en esa legislación islámica, esto aumenta la fe, da la paz al corazón, y una respuesta sobre las ambigüedades planteadas por los que faltan el respeto a Allah, el sublime, oponiéndose a su creador y pretendiendo que son más sabios que Allah en lo que se refiere a los intereses de sus criaturas, y más sabios que él en la partición de la herencia.

En segundo lugar: sin duda el islam ha dado a la mujer su derecho, y le ha concedido una parte de la herencia, mientras que antes en otros regímenes se vio privada, en efecto, el régimen ante el islam en aquel momento prohibía totalmente a la mujer heredar y su lógica se basaba en el hecho que el que merecía heredar es el que tenía la fuerza para proteger, montar a caballo, traer dinero, luchar contra el enemigo, entonces Allah el todopoderoso había establecido este régimen y lo canceló en su base, diciendo: {Sea para los hombres una parte de lo que los padres y parientes más cercanos dejen. Poco o mucho, es una parte determinada} (Las mujeres: 7), la gente en la época antes del islam hacía de la mujer una propiedad que se heredaba, el mayor de los hijos del difunto o bien su hermano tomaba la decisión o de casarse con ella, o bien de casarla a cambio de una enorme dote, o bien dejarla sin matrimonio, Allah, el sublime abolió eso al decir: {¡Creyentes! No es licito recibir en herencia a mujeres contra su voluntad} (Las mujeres: 19).

Tercero: el islam no ha favorecido totalmente al hombre con respecto a la mujer, al contrario, existe casos en que la parte de la mujer es superior a la del hombre.

Es posible dividir los casos, en que hay preferencia de uno de los dos sexos con relación a otro, en cuatro categorías:

Primera categoría: en que la parte del hombre es superior a la de la mujer; esto en el caso en que están agrupados que sean los hijos o bien los hermanos, entonces los hombres toman el doble de las mujeres.

Segunda categoría: en que sus partes son iguales, como en el caso de los hijos de la misma madre, pero también en el caso del padre y de la madre, se da a cada uno de ellos el sexto si el difunto tiene una descendencia masculina que merece heredar que es el hijo o el hijo del hijo así sucesivamente, como en su palabra el todopoderoso: {A cada uno de los padres le corresponderá un sexto de la herencia, si deja hijos} (Las mujeres: 11).

Tercera categoría: en que la mujer hereda más que el hombre, esos casos son numerosos y más de diez, como en su palabra el todopoderoso: {Si éstas son más de dos, les corresponderán dos tercios de la herencia. Si es hija única la mitad. A cada uno de los padres le corresponderá un sexto de la herencia, si deja hijos} (Las mujeres: 11), se le da al padre el sexto, que es sin duda una parte considerablemente menor que la de la mujer, porque la mujer siendo hija única, se le da la mitad, y si son dos entonces se le da a cada una de ellas un tercio, pero en todos los casos la parte de la mujer es superior a la del hombre.

Cuarta categoría: en que la mujer hereda en detrimento de algunos hombres, por ejemplo: si una persona muriera y deja atrás un hijo, una hija y dos hermanos, en este caso se le da al hijo y a la hija toda la herencia con el doble para el hijo, los dos hermanos no toman nada ya que están apartados, y esto debido a la presencia de la descendencia masculina.

A partir de ahora, sabemos que el hecho de favorecer el hombre en comparación con la mujer en la herencia no es sistemático.

2- La respuesta detallada

Primero: el hecho de favorecer el hombre en comparación a la mujer en la herencia no significa necesariamente que se le priva de sus derechos, en efecto, la legislación no le desposeyó de uno de sus derechos para concederlo al hombre, pero es bastante un derecho que Allah ha concedido en primer lugar por su favor a los herederos, y ha concedido a cada uno de los herederos lo que merece, el profeta, alabanzas y saludos de Allah sobre él, ha dicho: "sin duda Allah ha concedido a los derechohabientes sus derechos".

En segundo lugar: el hecho de favorecer el hombre en comparación a la mujer en la herencia es debido a muchos elementos, entre ellos:

1- el hombre está encargado de cumplir lo que la mujer no se encarga, en el hecho por ejemplo de asumir su familia, es obligatorio incluso para el hombre de gastar para su mujer incluso si es rica, Allah el todopoderoso ha dicho: {Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Allah ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan} (Las mujeres: 34), él debe también asumir los gastos financieros a pesar de la mujer, como por ejemplo el hecho de pagar el precio de la sangre en lugar del asesino en el caso de una muerte por error, él debe también asumir las redenciones de su mujer según una buena opinión entre las opiniones de los sabios, entonces el dinero del hombre está sujeto al consumo y destinado a la lapidación, mientras que el dinero de la mujer aún está disponible, entonces tener en cuenta aquello que pueda disminuir está más en condiciones que tener en cuenta aquello que pueda aumentar, esto es la verdadera sabiduría y lo que es justo.

2- El hombre en muchos casos es más útil para el difunto que la mujer, entonces no es de extrañar que es favorecido en la herencia, Allah ha mencionado eso en su palabra: {De vuestros ascendientes o descendientes no sabéis quienes os son más útiles} (las mujeres: 11), el verso llamó la atención sobre el hecho de que teniendo en cuenta el que es más útil para el difunto es una regla tenida en cuenta en la herencia.

3- El hombre tiene más capacidad para crecer el dinero y hacerlo útil para la comunidad que la mujer que va a gastarlo en general en cosas que no son útiles para la comunidad.

Tercero: cuando el islam decidió otorgar a la mujer la mitad de lo que se otorga al hombre -en algunos casos-, en contrapartida la exime de la carga de los gastos, de la dificultad del trabajo, la exime de sus cargas en todos los casos, incluso si ella posee dinero, él garantizó que sea servida en sus necesidades y su sustento, que sea una hija o una hermana, los gastos correrán obligatoriamente a cargo de su padre o de su hermano o el que se hace carga de ella entre los hombres, o que sea una esposa o una madre, los gastos correrán obligatoriamente a cargo del marido o de los hijos.

Entonces el islam eximió la mujer de muchas cargas financieras y obligaciones sociales, mientras que asignó al hombre muchas cargas y obligaciones, el hombre gasta y la mujer toma, existe una gran diferencia entre el que gasta y el que toma, la equidad y la igualdad exigen que el que cuyas cargas financieras sean más grandes se le concede más.

Por lo tanto, consideramos que esa ambigüedad que fue planteada contra el islam por sus enemigos críticos, y divulgada por algunos ignorantes y seguidores entre los musulmanes, es sólo pura y simple borrasca.