¿Qué es el islam? ¿Y cómo convertirse?


Definición del Islam

¿Qué es el islam? ¿Y cómo convertirse?

 

   Toda corriente de pensamiento, toda organización o toda asociación puede ser definida como útil o inútil, como buena o mala. Todos se basan en principios e ideologías que determinan sus direcciones y sus objetivos, y sirven de estatutos para sus miembros y sus adeptos.

Quien quiera ser miembro de una asociación, ante todo se interesa por sus principios. Si la acepta al reconocer su veracidad, por su pensamiento y su razón y acaba por no dudar, entonces solicita su adhesión a ella. Entonces tiene la obligación de respetar sus estatutos, de pagar las cuotas de admisión especificadas por su reglamento interno y luego debe mostrar a través de sus acciones que dedica su persona a sus principios. Él se impregna de esto constantemente y no comete ningún acto que puede contradecirlos, debe antes ser ejemplar dando muestras de una buena reputación y de una buena conducta al invitar la gente a adherirse a ellos. Adherirse a una asociación es: conocer su reglamento, creer en sus principios, respetar sus decisiones, obedecer a sus leyes. Esto es un concepto general aplicable al islam.

El que quiere entrar en el islam debe, en primer lugar, aceptar sus fundamentos ideológicos y creer en ellos firmemente hasta que se conviertan en una doctrina para él.

Y este fundamento se resume en el hecho que cree que la vida en este mundo no es la única vida que existe.

Y el hombre no se ha creado a sí mismo y todas estas cosas que están alrededor de él no lo han creado porque él está dotado de razón y que las cosas no lo son.

Es cierto que un Dios Único le había creado y había creado todo lo que existe alrededor de él de la nada, y es el UNICO que da la vida y la muerte y es EL el que ha creado lo todo y si EL quiere lo destruye y lo hace desaparecer. Ese DIOS no hay nada como él en el universo. El ya existía antes de toda cosa y no tiene principio, es eterno y no tiene fin. Él es capaz de toda cosa y no tiene límite, conoce toda cosa y nada escapa a su conocimiento, es justo y su justicia nunca puede compararse con la justicia humana, es El quien ha establecido lo que llamamos (las leyes de la naturaleza) y había creado todas las cosas con mesura y desde siempre había determinado sus detalles y sus categorías, y todo lo que hay dentro (vivo o inerte), su movilidad y su inmovilidad, su estabilidad y su mutación, su acción y su inacción. Había dotado al hombre de una razón que le da el poder sobre la mayoría de las cosas que le son sometidas y puede hacer uso de ellas como él quiere. Él le había dado la posibilidad de tomar decisiones y una voluntad que le permite cumplirlas. El había reservado después de esa vida en la tierra, una vida eterna en el más allá donde el benefactor será recompensado con el paraíso y el pecador será castigado con el infierno.

Ese DIOS es único. No tiene asociados que adoramos fuera de él, ni intermediarios a través de los cuales nos acercamos a él y que intercedan a favor de alguien sin su consentimiento. La adoración en todas sus formas está dedicada a él solo.

 Él había creado las criaturas materiales que son visibles mediante nuestros sentidos, así como las criaturas que son invisibles para nosotros. Algunas son inertes sin vida y otras vivas y responsables. Entre las vivas, las que están destinadas para el bien, son los ángeles, y entre ellas las que están destinadas para el mal, los diablos, y las que constituyen un conjunto de dos categorías, el bien y el mal, el justo y el injusto, son los hombres y los genios.

 Él elige entre los hombres profetas a quien revela su legislación a través de un ángel. Luego están cargados de transmitirla al resto de los hombres.

Estas legislaciones reveladas desde el cielo están contenidas en libros y hojas. Las últimas revocan o rectifican las más antiguas. El último entre estos libros es el Corán. Libros y hojas habían sido distorsionados antes de él, o han sido perdidos y olvidados. El Corán permaneció exento de deformación o pérdida y el último de sus profetas es Mohamed hijo de Abdullah, un árabe de la tribu de Quraish- saludos y paz sobre él y sobre el resto de los mensajeros-. Es a través de él que fue decretado el fin de los profetas, no habrá profetas después de él.

El Corán es la constitución del islam, entonces el que cree que viene de Allah entonces está llamado creyente.

Sólo Dios puede valorar la sinceridad de esta fe porque sólo él conoce lo que ocultan los corazones y no los hombres, en consecuencia, el creyente debe declarar su fe al pronunciar las dos atestaciones.

¡Declaro que no hay otra divinidad fuera de Allah, y declaro que Mohamed es su profeta!

Cuando les pronuncia, se vuelve musulmán, es decir: un verdadero ciudadano de la nación musulmana. Él disfrutará de todos los derechos de los que disfrutan los musulmanes y tendrá que aceptar de cumplir todas las obligaciones que le impone el islam.

Esas obligaciones (es decir las adoraciones) son pocas y fáciles, no contienen sufrimientos desproporcionados, ni incomodidades.

Primero: debe cumplir la oración del alba, que contiene dos RAKAT (unidad de medida de las oraciones que incluye hechos y palabras claramente definidos) para acercarse de su Señor. Él le pide sus beneficios y busca refugio en él contra su castigo. Antes de esto, debe hacer las abluciones es decir que lava sus miembros, o lava todo su cuerpo (si es en estado de janaba {impureza}).

Él hace las dos oraciones del mediodía que son cada una de cuatro RAKAT, luego hace la oración de la puesta de sol que es de tres RAKAT y por fin la oración de la noche que es de cuatro RAKAT.

Son las cinco oraciones obligatorias. El tiempo necesario para efectuarlas no exceda de media hora por día, no hay un lugar específico para cumplirlas, no necesita la presencia de una persona religiosa sin la cual la oración no sería válida. También no hay intermediario entre el musulmán y su Señor como para el resto de las adoraciones.

Segundo: hay en el año un mes particular, en el que el musulmán adelanta su desayuno en medio de la noche en vez de tomarlo por la mañana, y retrasa su almuerzo hasta el atardecer. Durante el día, se abstiene de comer, de beber, y de tener relaciones sexuales. Este mes es sagrado para la purificación de su alma. En ello, descansa su sistema digestivo, mejora su comportamiento y su salud. Este mes reúne a la gente alrededor del bien, y hace desaparecer las desigualdades.

Tercero: si le queda después de sus gastos y los de su familia, una cantidad determinada de bienes ahorrados durante ese año sin necesitarlo, está obligado a pagar, después del final de ese año, la cantidad equivalente al 2,5% a los pobres y los necesitados. No sentirá el peso de este gasto. Esto constituye una ayuda para los necesitados, y es un pilar de su pertenencia a esa comunidad. Es también una cura para la pobreza que es el peor de los males.

En cuarto lugar: el islam había organizado para su comunidad "reuniones periódicas" que se desarrollan cinco veces al día como las clases en la escuela, son las cinco oraciones diarias en la mezquita. A través de ellas, cada miembro confirma su devoción a Allah de pie delante de él. Los frutos de estos encuentros son que el fuerte presta asistencia al más débil, el sabio enseña al ignorante, y los ricos ayudan a los pobres. El tiempo necesario para cada oración en la mezquita es alrededor del cuarto de hora, no impide al trabajador de hacer su trabajo, ni al comerciante de gestionar su comercio.

Otro encuentro se celebra una vez por semana, es la oración del viernes. Ésta dura menos de una hora.  

La asistencia a esta oración es obligatoria para los hombres.

Otro encuentro se celebra dos veces al año es la oración del 'ID, y no es obligatorio de cumplirla.

Otro encuentro que es similar a una asamblea general de los pueblos del mundo que se celebra una vez cada año en un lugar específico, es un deber para el musulmán de participar en ello una sola vez en su vida, si tiene los medios para hacerlo, se trata del peregrinaje.

Los actos de adoración más arriba son los que constituyen un deber para el musulmán.

La adoración consiste también en abstenerse de cometer actos específicos, actos sobre los cuales los hombres dotados de un buen sentido están de acuerdo sobre sus males y que es un deber de abstenerse de hacerlo, como el asesinato sin motivo, atentar contra la integridad de la gente y de sus bienes, la injusticia en todas sus formas, el consumo de droga y de bebida, el adulterio que es una ofensa a la dignidad y es la causa de hijos ilegítimos, la usura, la mentira, la trampa, la estafa, la desobediencia a los padres, jurar con mentiras, el testimonio falso y todos los actos de ese tipo que son malsanos y malos.

Si el musulmán no cumple algunos de sus deberes o comete actos prohibidos, luego vuelve y se arrepiente y pide perdón a Allah, Allah le perdona y si no pide perdón por sus pecados, siempre será considerado como musulmán, pero sigue ser un pecador que merece el castigo en el mas allá, pero su castigo está condicionado por la voluntad de Allah y no será eterno como el castigo de los infieles.

Pero si reniega algunos principios y fundamentos del islam o tiene dudas sobre estos últimos, o desmiente un deber que está reconocido por unanimidad o una prohibición que está reconocida como tal por unanimidad o reniega, aunque solo sea una palabra del Corán, sale de la religión y en consecuencia será considerado como un apóstata y pierde su pertenencia a la comunidad musulmana.

Es posible que el musulmán falte a algunos de sus deberes, o cometa algunas prohibiciones aun reconociendo que está en falta, entonces sigue ser musulmán, pero es un pecador, sin embargo, la fe debe ser plena por ejemplo, si cree en la doctrina a noventa y nueve por ciento y no cree en uno por ciento, está considerado como un infiel.

Es posible que sea musulmán sin por ello ser creyente, esto es similar a una persona que se afilia a un grupo o a una organización, asiste a sus reuniones, paga las cotizaciones y cumple su deber de miembro, pero no acepta sus principios y no está convencido de su veracidad, pero se adhiere más bien a esta organización para espiarla o destruirla.

Este está llamado hipócrita, él pronuncia las dos atestaciones de fe, cumple los actos de adoración aparentes, pero en realidad no es un verdadero creyente, y no cuenta entre los ganadores ante Allah, aunque sea considerado para la gente como un musulmán, porque la gente juzga solamente lo que ve, y Allah conoce los secretos y lo que hay en los corazones.

Si alguien cree en los principios ideológicos del islam, es decir una creencia firme en Allah, sin asociarle cualquier cosa, no le atribuye ningún intermediario, cree en sus ángeles, en sus profetas, en sus libros, en la vida en el más allá, en el destino, pronuncia las dos atestaciones de fe, hace las oraciones obligatorias, ayuna el mes de ramadán, cumple la zakat (la limosna), si esto es un deber para él, cumple el peregrinaje una vez en su vida (si tiene los medios para esto), se abstiene de cometer actos que están considerados como prohibidos por unanimidad, entonces es un creyente musulmán, pero su creencia no aparecerá en él, no sentirá el placer de ésta y no será un musulmán completo hasta que no emprenda en su vida el camino de un creyente musulmán.

El profeta de Allah (paz y saludo de Allah sobre él) había resumido esto de manera muy concisa y con gran elocuencia.

Una palabra que incluye el bien en su totalidad, los bienes de este mundo y lo que resulta de esto como recompensa en el más allá.

Esa palabra, el musulmán debe siempre recordarla: de pie, sentado o acostado, cuando está en público o en privado, cuando bromea o es serio, que Allah tiene conocimiento de todo lo que hace, y que le observa. Entonces no debe desobedecerle y debe recordar que él (Allah) lo ve. Teniendo en cuenta que Allah está con él, no debe tener miedo o estar desesperado, no debe sentirse solo, ni sentirse dependiente de nadie y aunque peque (es un pecador por su propia naturaleza), vuelve hacia él (Allah) arrepintiéndose y Allah le perdonará.

Todo esto está contenido en la palabra del mensajero de Allah (paz y saludo de Allah sobre él), en su definición de la beneficencia: "que adores Allah como si lo veas y si no lo ves, él te ve".

Esto es el islam, que es una religión de tolerancia, fácil y simplificada, que es entendible para el analfabeto y el letrado, adaptable al niño y al grande. No impone a nadie hacer lo que no está en su capacidad, ella garantiza todas las libertades hasta que éstas no engendren la desobediencia al Señor o el daño a los demás.

Por consiguiente, el islam es una religión de seguridad, de tolerancia y de paz.

Esto es el islam de manera general.

 

  • Fuente: definición general del islam.
  • Autor: Sheikh Ali Al-Tantaawi, que Allah le otorgue su misericordia.